La esperanza de los hijos de Dios

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Introducción. ¿cuál es la esperanza de mandar a tus hijos a una buena escuela? que sea un buen trabajador, que sea contratado pronto, que gane mucho dinero ¿cuál es la esperanza de comprar una casa? que no viva tu familia endeudada, que tengan algo tus hijos para el futuro, una inversión en el futuro. ¿cuál es la esperanza de ahorrar dinero? usarlo para emergencias, tener dinero disponible para un negocio, dejar algo para la familia. Todos depositamos nuestra esperanza en algo o alguien, pero las cosas pueden cambiar inesperadamente, los hijos pueden olvidarse de sus padres o del esfuerzo de llevarlos a una buena escuela, una casa se deteriora y pierde su valor o los hijos la destruyen, el ahorro se puede ir en una emergencia o incluso en un error de negocio o inversión. ¿En dónde has depositado tu esperanza estos años?
Oración. Señor hoy venimos ante Ti, no solo a pedirte tu ayuda para comprender este pasaje, sino también agradecerte porque Tú nos has dado aliento, esperanza en momentos duros y difíciles en nuestras vidas, cuantas veces no nos sacaste de una enfermedad, tu también has provisto de nuevos trabajos, Padre tu nos has dado ayuda en problemas con otros, pero sobre todo tu nos has dado paz para contigo, gracias por ello, porque ahora entendemos que somos tus hijos, gracias a Cristo Jesús, y en su nombre te damos gracias, Amén.

1 Sus aflicciones tendrán fin.

Romans 8:18–21 RVR60
Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Este pasaje nos muestra la cara completa de los hijos de Dios, si bien los hijos de Dios tienen una identidad definida por la obra y persona de Cristo, aquí vemos que el cristiano vive entre lo que se llama en el “ya y el todavía no”.
Ahora quiero hacer un paréntesis muy necesario para nuestra fe como creyentes.
Tenemos que ser muy rectos al utilizar la palabra hijos, porque ahora veo a personas teniendo miedo de usar bien las palabras para no ofender a las personas o queriendo incluir a todos, y en parte parece que la mujer es muy desvalorizada en nuestras iglesias.
A lo largo de este pasaje, a los cristianos se les llama “hijos” (huioi, hijos varones) de Dios (v 14, 15, 19) y tres veces se les llama “hijitos” (teknon, hijos e hijas) de Dios (v 16, 17, 21). Es cierto que en Roma la “filiación” era un estatus de privilegio y poder que solo se le otorgaba a los varones. Sin embargo, ahora Pablo tiene la osadía de aplicarla a nosotros—¡a todos los creyentes! Esto demuestra que Dios no hace distinciones al dar honor. Ahora todos los cristianos, varones y mujeres, son Sus herederos. Se consideraba subversivo que Pablo tomara una institución que era exclusiva para los varones y mostrara que, en Cristo, las responsabilidades, derechos y privilegios por medio de la adopción aplicaba indistintamente para mujeres y varones. Las mujeres cristianas no deben resentir que se les llame “hijos”, de la misma manera que los hombres cristianos no deben resentir que se les llame parte de la novia de Cristo (Ap 21:2). Todos los cristianos son hijos y todos son la novia—¡Dios es imparcial en Su uso de las metáforas! Y cada metáfora nos dice algo acerca de nuestra relación con Cristo
Espero esto nos de más luz sobre lo que el Evangelio ha logrado por nosotros, en la sociedad eran tremendamente discriminadas o relegadas porque se les veía como inferiores o débiles para desempeñarse en la sociedad. “En el Evangelio vemos que las mujeres no solo son adornos bonitos, son hijas de Dios con un rol muy particular dentro de SU reino. La biblia nos ordena como hombres a proteger, amar y servir a las mujeres, en vez de aprovecharnos de sus encantos o ser explotadores de sus placeres.”
Cerremos ese paréntesis, si seguimos la idea de Pablo, este cap. 8 aun no lo termina solo con el hecho de ser buenas personas- o más bien de vivir como hijos de Dios. Sino que Pablo añade en este espacio la realidad en el mundo que vivimos.
Pablo habla acerca de las aflicciones, esta palabra no es muy común usarla para aflicciones, porque también podría usarse para hablar del mal temperamento, o adulterio, pero según lo que vemos en el contexto no puede referirse a ello, más bien se toma como la traducción “Menos común que πάθος, este término significa «infortunio», «estado de sufrimiento», «pesar» y ocasionalmente «emoción».KITTEL, GERHARD ; FRIEDRICH, GERHARD ; BROMILEY, GEOFFREY W.: Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento.
Nos habla de la historia del mundo, algo pasó que vino esta desgracia sobre todo el mundo, el mundo fue sujeto a vanidad dice nuestra Biblia, la creación de Dios fue perfecta en el sentido no solo de su belleza, sino de su funcionalidad, pero desde que vemos entendemos lo que sucedió en Génesis 3 podemos tener muy claro que es lo que significa vanidad- que compuesta por Sujeta a vanidad se refiere a fugacidad, depravación, corrupción, degeneración, inutilidad.
Ahora quiero que me sigas aquí. Porque esta es la primera parte de este punto. Si tu y yo lo entendemos vamos a comprender lo que significa esperanza, o porque hay necesidad de esperanza.
¿quién de nosotros no ha experimentado emociones tristes? ¿quién de nosotros no ha sufrido por una enfermedad? ¿tan solo el hecho de ver a alguien enfermo es algo triste y que te mantiene intranquilo? ¿has visto cómo el pecado es destructivo? No solo destruye matrimonios, no solo destruye relaciones con otros, sino que te apaga de tu pasión y deseo por agradar a Dios, el pecado hace que menosprecies a tu Padre Celestial.
Pensando en esto: Veo hermanos fríos en las iglesias. ¿cómo ha sido tu crecimiento espiritual en los últimos años? ¿es evidente que has crecido en amor, en templanza, en ser amable, generoso? ¿vas más a la iglesia, ofrendas con alegría, participas en el desarrollo de la iglesia o te has vuelto un estorbo (no participas, pero también desapruebas todo, o peor aun no te importa lo que se haga como iglesia)?
Sigues pensando que lo espiritual solo es cantar, leer la Escritura, o ya entendiste que todo es espiritual, pues el amar y servir a nuestra ciudad en lo que nos desempeñamos también es espiritual, tiene que ver mucho con nuestro corazón y nuestra identidad 1 Corintios 2.14-16 “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” .
La iglesia es iglesia las 24 hrs, tu eres cristiano los 7 días de la semana, eres hijo de Dios cada segundo que está pasando y que vendrá, por lo tanto, no puedes solo enfocarte en una parte de tu desarrollo espiritual, no solo es venir aquí sino también ver por lo que hay allá a fuera. Como iglesia decimos que para ser un verdadero discípulo que adora genuinamente a Dios es amando a nuestros semejantes, eso significa hacer justicia y misericordia, y primordialmente proclamar el Evangelio.
¿Por qué lo dices pastor? Pues si lo que dice este pasaje es verdad, en nosotros está la esperanza de la Creación, en nuestra redención. Mis hermanos los hijos de Dios son la esperanza a la cual ha sido sujeta esta creación.
El mundo grecorromano tenía pavor a la “corrupción” y solo las cosas eternas, inmutables en los cielos durarían, el cuerpo humano, y todo lo demás en la tierra se descompondría.
No es diferente a lo que vivimos hoy, a quién no le da pavor que se le acabe el Internet de su celular, o su batería, buscamos la manera para lucir más jóvenes, otros están tratando que no se les corrompa la salud, o que se deteriore las cosas que poseen. Pero aun así, seguimos buscando las cosas de este mundo, seguimos buscando un mejor salario, buscamos una mejor casa, una mejor carrera, y hemos despegado nuestros ojos de lo celestial.
Veamos este versos Colosenses 3.1-2Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”
Observa la palabra “si”. Esta palabrita nos muestra que lo que sigue tiene una condición. En otras palabras, Pablo dice que no podemos hacer lo que Dios quiere sin antes ser. ¿Qué es lo que tiene que suceder en nuestra vida para buscar las cosas de arriba? Tenemos que haber resucitado. Tenemos que primero ver nuestra muerte espiritual. Sin Cristo, tú y yo estábamos muertos espiritualmente; dicho de otro modo, buscábamos nuestra gloria y la del mundo, sin buscar la gloria verdadera en Dios. Pero ahora, como seguidores de nuestro Señor y Salvador Jesús, celebramos día a día la verdadera libertad, aquella que nos salvó de una muerte espiritual y eterna.
La idea de Dios es más que una contemplación. Es decir, Pongamos nuestra seguridad, identidad, gozo, amor, paz, y descanso en Dios y no en lo que Él nos da. Permíteme preguntarte: ¿Por qué trabajas? ¿Por qué estudias? La respuesta a estas preguntas te ayudarán a ver si la razón por la que haces estas cosas se han mezclado con una ambición pecaminosa, una ambición a tener más de esta tierra y no más de Cristo. Es verdad: hemos sido llamados a glorificar a Dios en nuestro trabajo, estudio, ejercicio, hobbies, y descanso. Pero no podemos hacer de estas actividades un fin; más bien son un medio. Un medio para buscar más y más la gloria de Aquel que está sentado, gobernando el mundo a nuestro favor: Cristo.
No podemos menospreciar nuestras aflicciones, esas luchas, infortunios, desalientos, ansiedades, como si viviéramos sin una esperanza, mis hermanos nuestra esperanza radica en nuestra identidad como iglesia, como hijos de Dios. No deberíamos vivir como huérfanos, solos, como si no estuviésemos en la familia del Señor para alentarnos bajo esta esperanza del Evangelio.

2 Su renovación es segura Romanos 8.22-25

Romans 8:22–25 RVR60
Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
Esta siguiente porción nos está llevando hacia como terminará. Es como ver el desenlace de la película, como terminar con el final feliz. Se que algunos anhelan vivir ese final, porque leyeron en Apocalipsis y dicen: ¡que bueno que ya no habrá matrimonios! Otros lo dicen por los hijos. Pero el final glorioso que Dios nos ha declarado en su Palabra es mucho más que eso.
Nuestra vida no es como los vídeos que vemos en Internet, y lo que no nos gusta lo adelantamos, o lo que nos gusta le regresamos, no se puede hacer eso con nuestras vidas, pero lo que si nos asegura la Escritura es un final glorioso.
Pablo dice que este es el futuro—pleno, renovador, gozoso—que la creación puede anhelar porque es el futuro que los hijos de Dios están anhelando. Esta es la respuesta que Pablo da a la pregunta sobre si nuestra gloria futura hace que valga la pena soportar nuestros sufrimientos actuales. Pablo dice que hasta la creación nos insta a decir: ¡Sí!.
Y la metáfora que se utiliza es la de el dar a luz- Pues por eso el final es algo glorioso bueno y feliz. No tengo que explicarles mucho a las mamás que significa esperar que se forme un bebé en ellas, ni siquiera saber sobre los dolores cuando llega el momento del nacimiento. Algunos hablan que el dolor que ellas sienten es muy intenso, como cuando hay un dolor de apendicitis, o incluso de muelas, pero la mejor metáfora no son esas sino las de recibir algo nuevo.
La ilustración no quiere que nos centremos meramente en el dolor, sino en lo que vendrá como resultado. El dolor actual y la gloria futura explican por qué como cristianos “gemimos en nuestro interior” incluso mientras “[aguardamos] ansiosamente” (Ro 8:23 LBLA) —tal como lo hacen la creación y la mujer mientras da a luz.
Pero que pasa en medio de todo esto, te imaginas solo tener un buen resultado y no un buen acompañamiento. Pablo apunta que los hijos de Dios ya tienen algo y algo que no tienen. Las primicias del ESPÍRITU. Esto debería emocionarnos, y también darnos la esperanza de nuestra renovación. El Santo Espíritu no solo es un adorno dentro de nosotros, sino Dios mismo obrando en nosotros, en pocas palabras no nos quedamos igual.
Actualmente, el Espíritu nos está vivificando internamente (Rom. 8. 10); poco a poco nos está dando una libertad interna de los efectos del pecado y de la muerte, lentamente haciéndonos más como Cristo (Rom. 8.29). Pero esto es solo las primicias —solo una degustación de la libertad total y completa que el Espíritu Santo un día nos va a dar de los efectos del pecado y de la muerte en nuestros cuerpos y espíritus.
Mis hermanos el mundo ha prendido su altavoz para querer apagar el dolor, el deterioro, depravación y degeneración que hay. Quieren callar la Biblia, quieren callar el Evangelio y la Esperanza eterna.
Gracias a Dios por el Espíritu Santo por que si no fuera por Él ya hubiese desistido, ya hubiese terminado mi matrimonio, ya hubiese hecho daño a los de mi al rededor, viviría indiferente al estar en una ciudad y una colonia como esta.
Tal vez tu eres alguien está escuchando más la voz de este mundo, te hace ruido la paz que te presume, disfrutar tus domingos durmiendo, visitando lugares, la paz de decir no está mal las ideologías, vive sin afectar a nadie y no dejes que nadie te afecte. Hoy el Espíritu te ha traído hasta aquí para escuchar la verdadera esperanza de los hijos de Dios.
Muchos se han refugiado en sus ideologías pero viven miserables, no solo por su realidad presente, sino por la realidad eterna. ¿cuál es nuestra oración por esta creación que gime? ¿qué acciones nos ha llevado el entender el Evangelio?
Cada decisión que tomas es una semilla y cosecharás lo que estás sembrando. Aquél o aquella que abandona a su familia y dice yo no le hago daño a nadie ¿qué crees que cosechará?. Aquella persona que mira con desprecio su labor en casa o trabajo en lugar de verlo como una manera para adorar a Dios, ¿qué crees que cosechará?.
La creación producía lo justo para deleite, provisión, entretenimiento y disfrute de Dios, pero a causa del pecado vemos los estragos, pero un día vendrán cielos nuevos y tierra nueva y sobre todo ese deleite y plenitud de estar con Dios. La creación gime- no es que está en angustiosa ansiedad, sino que está en dolor esperanzador, e incluso nosotros los creyentes estamos así.
Tu sabes bien que en la semana 39 de embarazo de una mujer ya comienzan a sentir dolores y mientras más fuertes más ser acerca el momento. Eso es lo que señala Jesús en Mateo 24. 3-8 “Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.”
Mis hermanos el caos que vemos, estas situaciones de terremotos, guerras, hambres, enfermedades, anuncian que Cristo viene, Ya viene el tiempo de nuestra completa redención corporal, ya es tiempo de que recibamos nuestros derechos como hijos adoptivos, la transformación completa de nuestras vidas.
Pero me pregunto con respecto a esto ¿Nuestro modo de vivir comunica que Cristo viene? ¿tu modo de gastar comunica que Cristo viene? ¿tu modo de ayudar a los vulnerables comunica que Cristo viene? ¿predicar el Evangelio a tus hijos, papás, vecinos comunica que Cristo viene?
¿Cómo estás creciendo a ala semejanza de Cristo últimamente? ¿qué te hace gemir en este momento? ¿cómo miras a tu iglesia en sus aflicciones? ¿ayudarías para que juntos nos fortalezcamos en esperar y confiar? TODOS NECESITAMOS AYUDA INTERNA

3 Su ayuda es el Espíritu. Romanos 8.26-27

Romans 8:26–27 RVR60
Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Oh que gran recurso es la oración, no solo por el hecho de pedir y recibir, sino porque la bondad de Dios al darnos este medio por el cual se relaciona con nosotros, Él ha abierto el canal para que seamos escuchados.
Pero estos dos versos van más allá. Pablo habla sobre, no hay dice que nos ayuda con las cosas, sino que el Espíritu mismo es la ayuda para que nosotros recibamos conforme a la voluntad de Dios ese socorro.
Del mismo modo que nos ayuda nuestra esperanza (v 23-25), así lo hace el Espíritu.El Espíritu ES la ayuda del Creyente, la garantía del Creyente, no solo de lo futuro sino de lo que necesitamos para hoy. Hemos hablado de la Creación, la Corrupción y la Culminación. Pero no podemos dejar de lado la redención, es decir la obra de Cristo. Sin Cristo el Espíritu no hubiese venido, sin Cristo tu y yo no seríamos hijos, sin Cristo no tendríamos esperanza en medio de nuestra debilidad.
Se usa la palabra gemidos indecibles, este es algo difícil de comprender, porque en su original nos señala que se pueden usar para los suspiros del amor, pero una figura más cercana es 2 Cor. 12.4 “que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.”
En nuestro contexto nos quiere señalar la manera en que el Santo Espíritu intercede por nosotros conforme a la voluntad de Dios es de la forma más Espiritual. Es decir que no es que Dios no escuche nuestra voz en nuestro idioma, aquí lo que señala es que El Espíritu mismo desea encargarse de hablar por nosotros.
Por eso amo a mi esposa, porque me recuerda lo que el Espíritu hace por mi. Cuándo algo estoy diciendo que de repente no se entiende, o que no lo digo de la mejor manera y ella está presente, ella lo aclara y lo dice de la forma correcta, aunque yo a veces digo no, eso no quería decir, ella me ve y me dice si, eso es lo que necesitas decir.
Qué gran bendición no estar abandonados a nuestra suerte en esta vida, ¡que providencia perfecta de Dios!, Él habitando en nosotros y llevando nuestras causas Él mismo. No hay nada más seguro, esperanzador, tranquilizador, poderoso que esto: El Espíritu Intercediendo por nosotros.
¿qué hace a nuestro favor? Si hemos entendido el pasaje, Dios nos está llamando a cuidar más el reino que nuestra propia tribu, esto hace que la iglesia vea más allá de sus aspectos de comodidad. La iglesia debe vivir todo por el reino, Por eso entendemos que creer, crecer y amar son una figura completa a lo que es llamado un discípulo de Cristo. Este es el fin de cada creyente, una pregunta orientadora es:
¿Cómo recordaremos la gloria hacia la cual nos dirigimos? a veces nuestras oraciones van a hacia todos lados menos a esta gloria. Gracias Espíritu Santo por interceder conforme a la voluntad del Señor.
En ocasiones viene a nosotros la figura, cómo de que el Espíritu nada más está esperando a intervenir cuando la regamos, pero no es lo que nos señala nuestro pasaje.
Nuestro pasaje nos dice que somos débiles, que tenemos debilidades. ¿quién no ha flaqueado cuando las cosas no van bien? ¿quién no ha tenido ese momento de inquietud cuando no ha hecho lo correcto y está en un aprieto? ¿quién no ha mirado su miseria en tiempos turbios? El Espíritu sabe muy bien lo que hace y lo que pide, y no nos deja ahí abandonados, no llega tarde, no es indiferente ante todas estas cosas, no está en el banquillo esperando que nos lesionemos para entrar de cambio.
Si bien el cap. 8 continua después de estos versos. hay algo que nos ayuda a observar Douglas Moo, “Hay uno en el cielo, el Hijo de Dios, que intercede a favor de nosotros, defendiéndonos de todos los cargos que se pudieran formular en nuestra contra, garantizando la salvación en el día del juicio (8:34). Pero, en estos versículos, Pablo también afirma que hay un intercesor ‘en el corazón’, el Espíritu de Dios, quien ora efectivamente por nosotros ante el Padre en medio de todas las dificultades e incertidumbres de nuestras vidas aquí en la tierra”. (La epístola a los romanos, p. 527).
¿Alguna vez te has sentido demasiado débil como para orar con palabras? ¿De qué manera te alienta saber que el Espíritu intercede por ti? ¿Te has dado cuenta de alguna forma en la que estás tratando de cambiar tus circunstancias, cuando en realidad deberías estar esforzándote por cambiar la actitud de tu corazón hacia ellas?
Nuestra oración debe ir encaminada en no solo pedir por favores, sino en aceptar la voluntad de Dios sobre nuestras vidas. Filipenses 4.6-7 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
Pero normalmente queremos que nuestros afanes sea provistos y no que seamos llenos de la paz, que guarda nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús.
Terminemos orando, en silencio. Pidamos por nuestra iglesia, primero en ser parte activa de ella porque para eso es provista por Dios, segundo clamemos por nos ser indiferentes a la corrupción de este mundo, ciudad, alcaldía, trabajo, enfermedades y luchas de otros, y tercero agradezcamos a Dios por su Espíritu que no nos abandona, ni nos espera en un banquillo, sino que todo el tiempo lleva nuestras oraciones.
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